Doctrina
Los principios fundamentales recuperados durante la Reforma Protestante del siglo XVI.
Solo la Escritura
La Biblia sola es la Palabra de Dios escrita, inerrante e infalible, y la única autoridad suprema e infalible para la fe y la vida del creyente. Ninguna tradición humana o enseñanza eclesiástica puede igualarse a ella.
2 Timoteo 3:16-17Solo por Gracia
La salvación es completamente un don gratuito de Dios. No se gana ni se merece por ningún esfuerzo humano. Dios, en su misericordia soberana, elige salvar a los pecadores sin ningún mérito en ellos.
Efesios 2:8-9Solo por Fe
Los pecadores son justificados solo por la fe en Jesucristo, no por obras. La fe que salva no es una mera profesión intelectual, sino una confianza viva y real en Cristo y en su obra redentora.
Romanos 3:28Solo Cristo
Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres. Su vida perfecta, muerte expiatoria y gloriosa resurrección son la única base de la reconciliación del pecador con Dios.
1 Timoteo 2:5Solo a Dios la Gloria
Toda la gloria pertenece únicamente a Dios. La salvación, desde su planeamiento eterno hasta su consumación final, es completamente la obra de Dios para la exhibición de su gloria.
1 Corintios 10:31Soteriología
Conocidas como TULIP, estas cinco doctrinas describen la naturaleza de la salvación según las Escrituras.
Todo ser humano nace muerto espiritualmente y es incapaz de volver a Dios por sí mismo.
Dios elige soberanamente a quienes salvará, no basándose en méritos previstos.
Cristo murió específicamente por los elegidos, asegurando su redención.
El llamado eficaz del Espíritu Santo garantiza que los elegidos vendrán a Cristo.
Los verdaderos creyentes perseverarán hasta el final, guardados por el poder de Dios.
Como iglesia confesional, adoptamos la Segunda Confesión Bautista de Londres de 1689 como expresión fiel de lo que enseñan las Escrituras acerca de la fe cristiana.
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